viernes, 22 de mayo de 2009

19


Hace unas horas, este blog tenía dieciocho seguidores.
Este post no es un lamento.

Ahora, que vuelven a ser diecinueve, voy a dejar este post aquí porque sigue siendo una lección que vale la pena aprender.






10 comentarios:

  1. yo tambien he visto irse a algunos seguidores y nunca puedo eviatr preguntarme por qué?

    ResponderEliminar
  2. Ah chi... habrá una buena historia detrás de todo?

    ResponderEliminar
  3. Mi estimado Anvil: Mi lección -esa que me deja mucho qué aprender- consiste en que yo si sé por qué se fue.

    Linda Rouge: No llegó a ser propiamente una historia. Se quedó sin inicio...pero tuvo fin. Es raro eso.

    ResponderEliminar
  4. a veces es mejor así amiga... de tajo

    abachos

    ResponderEliminar
  5. Que fea me veo en esa foto... agh!

    ResponderEliminar
  6. Llegan y se van. Tendrán sus razones, pero no debe de afectar. Hay fieles que no aparecen como seguidores.

    Sigue escribiendo porfavor.

    PD. Primero los perros, después los gatos.

    ResponderEliminar
  7. Pues yo no se, pero yo salgo en la foto.

    Te mando un abrazo (creo entender lo que te esta pasando)

    ResponderEliminar
  8. Eso es lo que quisiera saber yo...dónde me he metido.

    ResponderEliminar