domingo, 3 de mayo de 2009

No tengo un título para esto

Hace relativamente poco, tuve un pensamiento eufórico, hermoso, incluso emocionante. Me hizo reír tres veces mientras esperaba el camión. Saqué mi libreta de anotaciones porque quise atraparlo, pero el lápiz no tenía punta y entonces el pensamiento voló y voló…

Me enfrasqué en las prisas, en las órdenes, en los problemas con la impresora, en las mentiras de papel que luego cambiamos por cheques bancarios. Recordé a mi pensamiento, el que se convirtió en nube. Y esperé toda la tarde a que cayera en forma de lluvia.

Cuando el reloj daba las seis me encontré mirando el cielo, buscando algún estruendo…

-No regresará más- pensé.

El pensamiento jamás regresó, entonces me sentí mejor.



Mi cuento es ridículo, pero a veces actuamos así. El pensamiento negativo es una protección frente a la decepción. Si pensamos negativo, no esperamos a que suceda nada bueno, por eso acertamos ante una desilusión.

La mayoría de los “negativos” con el paso de los años y los estragos del tiempo terminamos con nuestros buenos deseos. La decepción constante se convierte en un “manto protector” para evitarnos el dolor adicional.

Así, poco a poco llega la desesperanza a la vida de las personas. Todo lo que se quiere es automáticamente imposible de lograr…Por eso un día, aprendemos a no pedir, ni a esperar nada.

Si no se tiene nada qué esperar, no hay objetivos y los deseos son escasos. De modo que la vida, sin importar la edad, la vida se torna una aburrida antesala de la muerte.





Si usted no está afectado por esta desgraciada aflicción, conocerá a alguien que lo esté, la manera más fácil de protegerse ante estas personas es evitarlas tal como sugiere la regla de la felicidad.

5 comentarios:

  1. orale, a mi me latio el post, mas la segunda parte, vivo con una idea clara, nunca debes esperar nada de las cosas y/o personas asi nunca de decepcionaras, los objetivos y metas ahi estaran pero sera mas dificil que algo te decepcione.

    Salu2

    CCO

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  2. Caray. creí que no había espacio para una espinita màs en el músculo cardiaco y... en eso llegas con tus letras... ouch...

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  3. me crees si te cuento que tengo una libretita en mi bolsa para que no se escapen derepente los pensamientos? te lo juro. y siento un gran alivio cuando se me olvidan jajaja, es raro de explicar y más de entender, lo sé.
    De lo otro:no siempre, pero a veces uno cae en ese mecanismo de defensa,el problema es cuando se convierte en patrón de conducta, entonces si algo anda muuuy mal.
    Diosito nos ampare.
    Me encantan las rolas que pones en tu pagina ;)
    Besos Xenit.

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  4. esto esta padrisimo... lo malo es que no creo encontrar en un ser humano la ausencia de la negatividad en cualesquiera de sus formas...

    ni modo...

    bienvenida a "lo que nunca debi postear" y, amiga, me fascina tu musica!!

    lale

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  5. Hola, es la primera vez que paso por tu blog y me encantó. Me tomé la libertad de citar un fragmento de tu texto en mi blog. Así que, no sólo me gustó, lo comprendí y me identifique, también lo cité en mi blog. =)

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