Entre más tiempo invierto en vivir, menos oportunidades tengo de postear. Esta madrugada fértil, encontré en mi bandeja de entrada un fragmento de Julio Cortázar:
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujandola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar...
Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultaneo del aliento, esa instantanea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar comtra mi como una luna en el agua. Mi respuesta se resume en una frase: .
Erase una vez un señor que tenía bastante hambre y muy poco dinero para comprar comida. Apenas las monedas le alcanzaron para un kilo de plátanos. Su hambre era tan inmensa que creyó que ese alimento no alcanzaría para satisfacer su voraz apetito. Entonces pensó:
-Me voy a comer también las cáscaras de los plátanos, a ver si así me lleno.
Una vez que se terminó de comer todas las "tecatas" sintió tal hastío que muy a su pesar tuvo que tirar los plátanos.
Acabo de darme un paseo por esa mezcolanza de egos y hallazgos disimulados que resulta ser el Hi5.Eso de hurgar por invitación en las vidas ajenas de los seres lejanos y que hace mucho dejaste de ver –o que nunca has visto- puede ser interesante.Cada click te conecta a nuevas hipótesis, me encanta esa sensación de “ir atando cabos” Me emociona que la gente nunca se pone a pensar qué repercusiones puede tener una foto, un comentario… van descubriendo su intimidad a un millón de cibernautas y brindan una cantidad absurda de detalles. De ese modo uno se entera de primera mano de tantas cosas que, en ocasiones, conviene no saber. A veces al descubrimiento sobreviene la tristeza. Y ps es lo que me pasa esta noche mientras escribo esto...
Escalofríos chiquitos.
…descubro que la batería de mi celular necesita recargarse y cada que se enciende el aviso, creo que es un mensaje trasnochado: siento un escalofrío chiquito y no quiero pensar que otra vez estoy enamorada hasta el tuétano.Aún a estas fechas y con veintisiete largos años coleccionando ilusiones caducas ignoro si esa sensación de“escalofrío chiquito” sea una repercusión, un fragmento o una variante de lo que coloquialmente llaman “mariposas en el estómago”Sobre todo porque muchas veces sentí eso y no precisamente en momentos felices y con música suave de fondo.Si alguien sabe definir este sentimiento-sensación usando palabras que me conmuevan hasta las lágrimas, tendrá una mención honorífica en el siguiente post. (Amable lector no sé qué pase por tu mente en este momento, pero es cosa seria, en verdad quisiera que alguien me lo describa aunque no les interese lo de la mención) Refiero todo lo anterior porque…
¿Cuál esel antónimo de extrañar?
…hay alguien cuya presencia me ha hecho muy bien los últimos días. Casi acaba de irse, aunque temporalmente. Recién terminó la reproducción de una canción cuya frase repetitiva dice:
Hoy te vas y aunque sé que aún estás, nada puede evitar… que ya te extrañe tanto.
Y me obliga a pensar acerca de lo que se siente extrañar, una de las sensaciones más fuertes del ser humano, por la amplia gama de emociones que causa. Por ejemplo, a veces mientras extrañas: lloras,sonríes,necesitas, suspiras,sufres, sueñas,lloras, amas,evocas,deseas,recuerdas…
Y tan es así, que uno puede escribir libros enteros inspirados por esa conmutación tétrica del extrañar, casi como me ocurre en este blog cuyas letras permanecen sólo cuando lloro, necesito, sufro, lloro, evoco o recuerdo.Quisiera entonces recuperaresa transición positiva al extrañar. Una variación que admite la añoranza de un regreso, de un “volver a tenerse” Algo que quizá ya no sea extrañar entonces.Pensar en eso, me conmueve…
Cadena del desamor.
…casi como me conmuevo de ciertos hombres que después de largas horas de insomnio pensando en las palabras exactas para alentarse a declarar sus sentimientos por una mujer, tengan que aceptar una negativa por respuesta.Me conmueven tanto como esa franja de mujeres cuyos afectos se ponen en alguien que siempre “les quiere mucho, pero no lo suficiente”; aquellas a quienes “se les quiere mucho, pero como amigas”.
Estaba pensando en que quiero una ilusión de medio día. Una que dependa otra vez de las miradas y ya no tanto de las letras que se escriben y se leen detrás de un monitor durante una desvelada.
Qué mejor si ocurre en miércoles, viernes o domingo en medio de una comida familiar.
Son las tres de la mañana y no he podido dormir. Estaba pensando en la necesidad de que mis desveladas tengan un sentido. Cuando vivía en la ciudad de las canteras rosas, me dedicaba a estudiar y realizar mis trabajos por las noches. A las cinco de la madrugada escribía un poquito en mi diario.
Me levantaba de la silla, me arreglaba y me iba a la escuela. En aquél entonces mis desveladas me permitieron concluir una licenciatura, porque en las tardes me dedicaba a ver la vida a través del balcón, a contemplar la lluvia, a cantar en voz bajita y a escribir cartas de puño y letra. Mi tía me sugirió varias veces que consiguiera un trabajo como velador.
Ahora me estoy desvelando en busca de un blog que me permita quedarme leyendo toda la noche y lo encontré. Su autor es León, me ha gustado la forma en que relata sus historias románticas. Su página es un tributo al amor, describe las cosas tan naturalmente que en momentos imaginas que estuviste ahí. Las etiquetas muestran la lista de mujeres que han ocupado sus sueños y no pude evitar pensar, que todos -casi- tenemos una lista de personas que en cada etapa de nuestra vida ocuparon un lugar especial.
De inmediato busqué la etiqueta con mayor cantidad de entradas, leí la historia completa. Pensé en mis propias etiquetas, en lo que yo podría escribir y sobre quién lo haría. Y el recuerdo te trajo a mi mente, pero ya sin lágrimas, ni suspiros, aunque sí con la mayor cantidad de post escritos.
Si tuviera intacto el recuerdo de un beso maravilloso, así como el que León le dió a Priscila el día que se hicieron novios, seguro que lo insertaría aqui --> Lástima porque, si algún día besé a alguien, ya no me acuerdo lo que sentí.