sábado, 13 de junio de 2009

Noche de sábado feliz

Hace unos días guardo celosamente un secreto. No quería revelarlo hasta que estuviera segura de lograrlo. Este post es provisional, pero esta noche de sábado tengo un motivo para estar tranquila y feliz. Hoy presenté mi examen profesional y ...


Ya soy máster.



jueves, 11 de junio de 2009

Frasco de lágrimas






Hoy estuve pensando una serie de sandeces como por ejemplo ¿qué pasaría si decidiera guardar mis lágrimas en un frasco de vidrio? ¿Cuántos días, semanas o meses tardaria en llenarse? ¿De qué color será ese líquido emocional? ¿Dónde las colocaría después?

Mañana se termina la telenovela de Paloma y Emiliano. Hace mucho que no me gustan las telenovelas, creo que vi demasiadas cuando era niña y eso me afectó emocionalmente. Sin embargo, esa telenovela decidí verla en circunstancias especiales. Me hizo llorar en tres ocasiones durante su transmisión, creo que duró nueve meses, es absurdo llorar con una telenovela de Televisa, pero me identifiqué demasiado con un personaje de la trama, me hizo reflexionar en torno a muchas cosas...

p.d. Si yo hubiera tenido hijas no las dejaría ver los finales de las telenovelas, ni tampoco las dejaria jugar con muñecas.

viernes, 5 de junio de 2009

Mensajes con sustancia

Me gustan los mensajes con sustancia. Las cartas que se escriben en más de dos páginas, mucho más las que se leen de un tirón los días de lluvia. Amo las que nacen del puño y letra, que se visten de timbres postales y que te hacen despertar corriendo al escuchar que pasa el cartero.

Me gustan las bandejas de entrada con algún mensaje personal, uno escrito para mi. Aunque breve, aunque ambiguo. Amo los que llegan cuando no los espero, porque son los que más necesito.




Sin embarg
o los que más amo, son los mensajes que vibran en la oscuridad. Aquellos que se anuncian con un leve sonido y el aroma de la expectativa. Si llegan puntuales dibujan sonrisas, si llegan inesperados provocan suspiros. Si llegan tardíos, corajes. Si tienen el remitente equivocado, decepción. Si llevan malas noticias, tristeza. Si vuelan de lejos, nostalgias. Si no hay saldo, les pongo alas, los soplo al viento...

A veces llegan. A veces no.
Pero siempre causan algo.
Y pensar que duramos años viviendo sin esto...

p.d. Hoy doce de junio de dos mil nueve a la una de la madrugada con veintisiete minutos todavía sigo pensando que eres la mejor ilusion caducada que he tenido en mi vida.