En esta era tecnológica en la que nuestro cuarto o casa ya no son los únicos lugares que requieren de limpieza exhaustiva y frecuente, me di a la tarea de revisar los archivos de mi computadora, clasificarlos, considerar los que ya no sirven…
El problema de esas inusitadas jornadas depurativas es que vamos encontrando muchas cosas arrinconadas y después de una leve sacudida, las volvemos a guardar en el armario, en los cajoncitos escondidos, en la papelera de reciclaje o debajo de ese mueble donde “no estorban” de manera que inconcientemente seguimos conservando todo aquello que ya no sirve para nada, pero -suponemos-algún día podríamos reutilizar.
Y lo cierto es que pocas -poquísimas- veces volvemos a hacer uso de esos enseres que ocupan el espacio destinado para guardar nuevos objetos. El cariño, la costumbre, la melancolía, el afecto o la necedad nos hacen conservar todo lo que ya debería estar lejos.
Me he dado cuenta que estos procesos se dan en las cosas materiales, pero también y más frecuentemente en las emociones. Resulta fácil enviarlo todo a una papelera de reciclaje donde tarde o temprano podemos recuperar las tristezas, los malos ratos, las palabras que marcaron tanto, los disgustos, los rencores. Eliminar de manera definitiva todo esto requiere de un esfuerzo y un valor adicional implícito. Muy pocas personas tienen desarrollada esa capacidad de recomenzar, llevando consigo sólo lo que puede ser benéfico en sus vidas.
Estas épocas decembrinas en recuerdo de la Navidad y el fin del año, aluden mucho a este tipo de procesos y depuraciones en nuestra vida, los acontecimientos vividos anualmente, las cosas que tuvimos, todo lo que nos faltó por hacer y que pensamos lograr el próximo año.Si existe un motivo de aflicción al término de este año, piensen que muchos no tuvieron la suerte de estar en este punto de la línea del tiempo y el espacio. Asi que...aprovechémoslo.
¡¡Si cada nuevo día es la bendición de otra oportunidad, imagínenselo que significa el inicio de un nuevo año!!
Esas sesiones depurativas, concuerdo, siempre son tan fructiferas o destructivas sentimentalmente hablando.
ResponderEliminarGracias por tus palabras.
2010: A darle que es mole de olla.
Lo mejor para ahora y para siempre X. :)
Coincido en mucho con tu texto
ResponderEliminary no eres la unica que intenta depurar malas sazones de la vida pero bueno es mejor aprender a vivir con ellas ya que forman parte de nuestra esencia y caracter si intentamos quitarlas seria como intentar sacarnos los ojos para no ver o los oidos para no volver a escuchar
2010 ... si ya nos echamos 2009 que no podamos con este.. :D
se arta feliz ;D
Pues por más que lo he intentado muchas cosas ya se quedaron adheridas a mis cajones jejeje, y otras tantas estoy seguro que las he visto huir cuando me acerco a hacer limpieza, y aún más cuando se trata de sentimientos :P, pero algún día les he de encontrar algún uso y ya te comentare de eso jejeje, mientras tanto, que este año este lleno de todo cuanto desees, y alcanzes cada una de tus metas.
ResponderEliminarabrazos.
Gracias Y. por tu comentario. Pasa que muchas veces uno queda suspendido entre lo que ya se superó y lo que la gente no supera todavía. El espejo social.
ResponderEliminarGracias. De vez en cuando necesito darme cuenta de que todo mundo no es todo mundo y que existe gente como yo que le hecha guerra y ganas por salir a la superficie y poder respirar a como de lugar.
Gracias. :)
Me hiciste sonreir.
Hola Xénit!!
ResponderEliminarLo que dices es muy cierto, yo he postergado la limpieza en mi lap y creo que también es tiempo de deshacerme de algunos sentimientos y por fin clausurar algunos baules de recuerdos para abrir otros...
Cuídate mucho, gracias por tus buenos deseos (considérome incluida jeje) y espero que también para ti haya mucha salud y abundancia.
Un abrazo, o mejor muchos!