Mi blog se está convirtiendo en una serie de textos fallidos y posteriormente eliminados sin justificación aparente. Quizá no tenga sentido tener un blog con esas características.
Sin embargo, hoy me siento particularmente influída por la amargura de mi incipiente estado de ánimo y estoy convencida de que en momentos como estos, tiene mayor utilidad un blog.
Durante esta tarde sufrí una inevitable despedida, con su dósis de llanto incluída. Ese tipo de lágrimas que no pueden contenerse a pesar de los espectadores, que surgen posterior a un episodio de mirada acuática, de lágrimas estancadas, que se derraman, que forman un surco...que no se pueden secar con la mano. Llorar a chorros, como dice Oliverio Girondo. Después cuando baja la marea , todo es sal, mejillas coloradas, inhalación ruidosa, ojos hinchados, sonidos reprimidos, suspiros, sueño...
Sin embargo, hoy me siento particularmente influída por la amargura de mi incipiente estado de ánimo y estoy convencida de que en momentos como estos, tiene mayor utilidad un blog.
Durante esta tarde sufrí una inevitable despedida, con su dósis de llanto incluída. Ese tipo de lágrimas que no pueden contenerse a pesar de los espectadores, que surgen posterior a un episodio de mirada acuática, de lágrimas estancadas, que se derraman, que forman un surco...que no se pueden secar con la mano. Llorar a chorros, como dice Oliverio Girondo. Después cuando baja la marea , todo es sal, mejillas coloradas, inhalación ruidosa, ojos hinchados, sonidos reprimidos, suspiros, sueño...
Y se acaba el post.
Pero siempre, siempre, después de haber llorado tanto... la resaca de la tristeza es a veces una buena carnada para atrapar poquita alegría.
ResponderEliminary por que tanta tristeza?
ResponderEliminarvale la pena llorar por algo que se tiene lejos, pero aun se tiene?
cambialo a positivo amiga
todo saldra bien
lale
ke rico y necesario es llorar :)
ResponderEliminarGRITA... toma todo el brazo, y si quieres más, GRITA.
ResponderEliminarEs tu casita y por cierto bien linda, por lo tanto, escribe todo lo que quieras, porque uno se identifica. Y sí yo a veces no me atrevo a publicar mis lágrimas, entonces, lloro con los otros. Contigo.
ResponderEliminarTienes por cierto, un rostro bello.
Abrazos.