Hoy leyendo sobre tanta saudade por aquí y saudade por allá... y después de varios meses en que no sé nada de ti, descubro que te extraño mucho.
Tengo muchas cosas qué contarte. A veces cuando inicio sesión, todavía se me olvida que te saqué de mis afectos y espero verte en línea. Pero me acuerdo de que ya no existes…y empieza un breve ciclo de recuerdos.
De repente gira en mi mente el momento en que te vi en la plaza. Te veías muy guapo ¿No te lo dije? Qué tonta.
Yo te vi a lo lejos…tú venías buscándome. Giré al lado contrario de donde estabas…Pero me encontraste. Y te hice creer que me viste primero… Fue divertido hacerme la perdida. Traías el saco en la mano y me gustó tu corbata. Los recuerdos giran y giran y de repente los acordes de la canción de Savage Garden me recuerdan la vez en que iba toda pensativa recargada en el cristal de la ventana, a sabiendas de que te iba a ver otra vez. Confundida, emocionada, contenta, turbada. Amplia gama de sentimientos.
Y así, la magia de los recuerdos me tiene de nuevo ahí. Pienso en algo, luego pienso en otra cosa, aunque sean sucesos sin relación alguna. Ahora estabas recargado en mi hombro…nadie dijo nada. Contigo no pude rellenar silencios con palabras vacías. Contigo el silencio no fue un estorbo. Contigo el silencio habló. Y cuando te diste cuenta de las melodiosas notas de ese silencio, acariciaste mi cabello y de manera confusa, el instante me pareció casi insoportable. Mi mente imponía lógica en mis ideas, pero me resultó imposible que hayas mentido con la mirada. Aún así, creo que lo hiciste. Y te creí.
De repente me visualicé cansada, eran las siete de la mañana, tenía que irme a trabajar pero no podía despegarme aún del teclado. Habíamos platicado toda la noche, se fue como un respiro el tiempo. Todavía mostraste resistencia al despedirte…cinco minutos más…pero no llego a tiempo , te dije.
Y circunstancialmente, casi sin darme cuenta, me encuentro de nuevo inmersa en otra recaída emocional. Recuerdo, pienso, escribo, escucho, intento dormir. Inevitablemente te extraño todavía, bandido. Me levanto agotada, con los trozos de ideas en la mano, buscando desesperadamente en qué depositarlos. Las pastillas hoy no funcionan. Termino vociferando…y publicando en este pulgoso blog.
Mis alternativas no han resultado atractivas ¿Escribir cartas que jamás leerás? ¿Contar los dias para que me caduque la ilusión? ¿Qué no había caducado? ¿Qué parte del proceso es esta? ¿Es aquella donde pretendo encontrar un reemplazo de urgencia? ¿Caer en el juego de otros cisnes? Ninguno dice las cosas como tú…
Hasta hace un rato me sentía curada. Porque ya no lloro cuando me acuerdo de ti. Porque ya no me haces falta en las noches de insomnio. Porque cada día te recuerdo menos… Pero hoy tuve mucho miedo. No quiero pasar por la plaza…no quiero pensarte tan cerca…no quiero exponer mis emociones a un reencuentro ¿Será eso el desenamoramiento? ¿Turbación del juicio intermitente? ¿Ansiedad de recordar lo irrecordable? ¿Podredumbre del espíritu al imaginar lo que será de ti y reconocerme plenamente excluida de esa realidad? ¿O solo más argumentos para mi falta de amor propio?
No mereces una sola de estas palabras. Ni un recuerdo. Ni un pensamiento. Ni un deseo en voz alta. Que a lo más estaré alojada en algún recoveco oscuro de tu mente, si no es que hiciste aseo mental ...
Esta noche ya no te espero. Mi bandeja de entrada sigue vacía y mis lagrimales secos. Ni te lloro, ni te escribo a ti. Mis ofrendas son para esta ausencia de todo y de nada.

No inventes... sentí mío este post, pero bien escrito, con más sentimiento y mucho, mucho más talento... Es exactamente por lo que paso hoy y de vez en cuando. Me encantó como hablas del silencio que habla, del que no tiene que ser llenado con palabrería barata. Y encontré otro término con el que me identifico a veces, y me hace pedacitos poco a poco: la podredumbre de mi espíritu al no formar parte de su presente.
ResponderEliminarGracias por pasar a mi blog y por tus comentarios, ten por seguro que estaremos encontrándonos.
Un abrazo.
Hola!
ResponderEliminarMe encantó leerte, y creeme, estas en mis favoritos tambien desde hoy, si te soy sincera por aca son casi las 2:00 de la mañana, asi que no alcanzaria con estos ojos cansados a leer cuanto quisiera leer sobre ti, asi que me tomaré mi tiempo mañana con seguridad para leer esto con calma, y disfrutarlo mas. Por lo pronto puedo decirte, que sufro de verborrea ocasional tambien, que aquello de las dudas sobre las demas personas siempre las vamos a tener, y eso es lo bonito del caso, y lo que me llamo la atención de tu ultima entrada, la manera en la que llenas el espacio con sentimientos tan reales, que puedo casi sentirlos como mios. Seria tonto decir "pronto pasará" lo que si puedo decirte es, que tienes razon, tal vez, tus propias razones tendras para que no valga la pena seguir esperando, seguir llorando, lo bueno es que tus lagrimales tambien lo entendieron, y ese es un paso mucho muy adelantado...
Las personas siempre llegan a nuestra vida por una razon, y cuando han cumplido su cometido, se van, dejandonos un buen, o un mal sabor de boca, segun la experiencia, cuando encuentres por que el llego, estaras mas tranquila...
saludos, y si, somos protagonicos de una desafortunada historia... que se convirtio en un cuento.
Lale
De ausencias coonsentidas, ¿cierto? uno de mis mejores amigos me dice siempre que, sólo se extraña aquello que se tuvo y no se puede recuperar, cada vez que recuerdo la frase se me hace un nudo en la garganta..... Hoy vine a reflejarme en tus letras.
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